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miércoles, 22 de junio de 2022

LA CONFIANZA EN LOS DEMÁS

 

La confianza es una virtud necesaria para la convivencia. Sin ella, la vida es difícil y las sociedades no pueden progresar. La confianza se sostiene en la seguridad de que vamos a cumplir nuestras promesas, nuestras decisiones o nuestros deberes. Hablaremos de tres tipos de confianza:

  • Confiar en uno mismo.
  • Confiar en los demás.
  • Hacerse digno de la confianza de los demás.

Confiar en uno mismo implica sentirnos capaces de enfrentar problemas. 
Confiar en los demás supone tener la seguridad de que no me van a engañar.
Logramos ser dignos de confianza cuando cumplimos nuestras promesas y actuamos de manera predecible. 
La confianza y la amistad van unidas. Conviene que en la escuela y en casa reflexionemos sobre lo que es un verdadero amigo, ya que los amigos tendrán cada vez más importancia en sus vidas y les será difícil reconocer a los "falsos amigos", sobre todo cuando lleguen a la adolescencia. Es necesario explicarles que no hay malos amigos. Los malos amigos no son amigos realmente. Enseñemos a los niños a valorar la amistad y la lealtad. Los niños irán aprendiendo poco a poco algunas cosas importantes para lograr que confiemos en ellos:

1. No decir mentiras.

Los niños sienten tentaciones de mentir, lo hacen para evitar un castigo, para presumir, para conseguir lo que quieren. 

2. No hacer trampas.

El juego limpio es un comportamiento que un niño puede aprender y que debe aplicarse a todas las situaciones de la vida. Hacer trampas es engañar o mentir para sacar provecho.

3. Respetar las promesas es importante.


No le pidamos que prometa lo que sabemos que no puede cumplir, ni hagamos promesas que no vayamos a cumplir. Tomarse en serio las promesas es importante para vuestras futuras relaciones. 

4. Cumplir los deberes y ser responsable.


Es importante que tengan asignadas algunas tareas en casa y que realicen  los deberes. Aún necesitan supervisión pero es importante favorecer su autonomía en este aspecto. 

martes, 11 de julio de 2017

EL DERECHO Y EL DEBER DE PARTICIPACIÓN

La Constitución Española no solo garantiza los derechos de las personas, sino que además enumera los deberes que tenemos como ciudadanos. Algunos de esos deberes son:
  • Deber de conocer la lengua oficial del Estado y el derecho a utilizarla (Art. 3)
  • Deber a la contribución económica del país (Art. 31)
  • Deber de trabajar y derecho al trabajo (Art. 35)
  • Deber de protección de la familia y los hijos (Art. 39)
  • Deber de conservación y protección del medio ambiente (Art. 45)
Pero, además, recoge el derecho y el deber de participar en la convivencia democrática. Es obligación de cualquier ciudadano participar en la vida democrática de su país mediante los cauces de participación establecidos. Estos cauces están recogidos en el Art. 68 de la Constitución, que explica lo siguiente:
  • Los ciudadanos podemos elegir a nuestros representantes políticos mediante unas elecciones, es decir, una votación democrática.
  • Estos representantes -a los que llamamos diputados- configuran el Congreso de los Diputados, cámara de representación de todos los ciudadanos.
Resultado de imagen de cámara de representación de todos los ciudadanos.

La Constitución, en su Art. 92, también regula la posibilidad de realizar un referéndum consultivo para la toma de decisiones de especial trascendencia y que afecten directamente a los ciudadanos. 

lunes, 25 de abril de 2016

¿La calle es mía? Obligaciones del peatón

Ser peatón no quiere decir ir por la calle como si se tratara del pasillo de tu casa. Tenemos que cumplir una serie de normas por nuestra seguridad y por respeto a los demás. No cumplirlas conlleva un riesgo y puede llevarnos a ser reprendidos por un agente de la autoridad o incluso a ser multados.

La calle es de todos y existen normas de circulación y convivencia con el fin de que todo funcione correctamente, tanto en las áreas reservadas a los peatones como en las reservadas a los vehículos.

Recordemos el vocabulario más elemental de la calle: calzada, parte reservada a la circulación de vehículos, zona peatonal, parte reservada a la circulación de peatones (aceras, andenes, paseos y refugios). Los conductores cuentan con una serie de señales que les indican qué cosas deben hacer y qué cosas deben evitar, pero ¿y el peatón?